Ara Pacis
El esplendido y sencillo altar de Augusto, homenaje a la paz en Hispania y las Galias, fue enjalulado con un cascarón de cristal y acero. Del despropósito mussoliniano a la sandez miraquesomosmodernos, llega Alemanno, posfascista victorioso, en la vanguardia dannunziana. Es la voluntad general: fuera el cascarón. Un atto d´amore.