Carmín

El eterno femenino está en el gesto coqueto y grandioso de Simone o en el delicado acatamiento de la bella ciudadana que mantiene su glamour incluso obedeciendo a esas horribles monjas-polícia que nos avisan de un próximo y certero Holocausto. La defensa de Israel lo es sobre todo de la sociedad abierta. No hay más. La duda es cómplice.

Leave a Reply