El ala este del Seminario
Se ha derrumbado.
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Había que rehabilitar el viejo edificio del Seminario para justificar mejor el pelotazo eclesial. Ahí está, también, parte de la verdad del fantasmagórico culebrón del Seminario. Aquí lo realmente grave es que se ha puesto en peligro la vida de los obreros. Uno de ellos, Fernando Yamatundi, explicó que media hora antes del derrumbe habían almorzado junto al muro derruido. A pesar de ello ni el concejal de urbanismo ni el alcalde Belloch han suspendido sus vacaciones. Por cierto, la alcaldesa en funciones es Carmen Gállego.
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