El zarpazo del Leviatán
Los zarpazos del Leviatán son terribles, pero más terrible es la escasa repercusión que tienen las noticias de las heridas que provoca. Heridas en las vidas de las personas. Directores Generales que abandonan la oficina a las tres. Ya nadie planta cara al Leviatán. Al Director General nadie le pide cuentas. Se van de rositas dejando un rastro de abandono e ignominia.