Ex presidente
Se quejaba Calvo-Sotelo de no encontrar un puñetero papel en la caja fuerte que protegía los secretos de Estado. La leyenda apunta como primera pista para resolver aquel enigma a un viaje a Panamá y recientemente a una tumba en Avila custodiada por simbolos masónicos. Suárez había desmantelado el golpe con la elección de Calvo-Sotelo. Quedaba la bufonada de un idiota. Los primos solanescos del miñón financiados por un gran banco (Oh, mancillado Catilina) estaban en retirada armada desde la dimisión de Suárez. Fue la CIA, hasta el gorro de un Presidente que no quería la doble ración de las bases y la OTAN, la que estaba detrás de aquello. Al chulo de Cebreros le gustaba el café irlandés y los primos de la UCD, asesorados por Cicerón y los periodistas 16, no hacían ascos al “doble tostado” turco si lo imponía un golpista de la CIA que sufragaba generosamente sus gastos. Con Suárez hasta el milagro habría sido español. Calvo-Sotelo hizo lo que tenía que hacer y lo hizo todo bien. Gobernó con eficacia y entregó limpiamente el poder a los mismos socialistas que no habían tenido un gesto de dignidad y valor durante aquella intentona grotesca. ¿Colaboraron con los primos?. Cuando Tejero apuntó con su pistola al estómago del Presidente, éste le ordenó cuadrarse. Tejero, estupefacto, se retiró ante la gallardía de aquel político desarmado que horas antes había permanecido impasible y digno en su escaño a pesar de que llovían balas. Cosas de Suárez. Un parvenu al que le habría gustado honrar la memoria de su eficaz, correcto e inevitable sucesor. Lo solvente no quita lo valiente.
Mayo 4th, 2008 at 11:28 pm
Así se cuenta la historia, lo demás filigranas de plañideras desustanciadas. Gran post.
Mayo 6th, 2008 at 12:28 am
Escribes bien, pero esa manía de enlazar palabras hace que la lectura no sea ágil, ya que obligas a ver los enlaces para saber qué quieres decir.