Flotantes

Para Maurice Duverger los electores indecisos o flotantes forman el sector más vivo, evolucionado y capaz políticamente, ya que saben aprovechar las lecciones de la experiencia y determinar, de acuerdo con ellas su comportamiento electoral: dan su confianza a un partido en virtud de su actividad anterior, pero bajo reserva de su proceder futuro.

Pues bien, la oscilación de los electores flotantes se ha decantado en España por el swing bipartidista, con la excepción CDS en 1986.

Los electores flotantes, instalados en el centro sociológico, ratificaron en el 79 el slogan-plebiscito suarista UCD cumple, y retrasaron con inmensa madurez política la llegada al poder de unos, por entonces, inmaduros socialistas.

Hizo falta que el aroma de corrupción que destilaba el gobierno socialista fuera muy intenso para que aquellos ya maduros socialistas fueran desalojados del poder por un político al que el votante flotante percibía más como hijo de Fraga que como heredero de Suárez.

Años después bastaron unas horas –las de aquellos fatídicos y tristes días- para que los electores flotantes perdiesen la confianza en el partido que había gobernado España con claro ímpetu modernizador.

Ahora, y ante el empate técnico que apuntan las encuestas, los electores indecisos del “centro sociológico”, una vez más, serán decisivos para otorgar o no una mayoría suficiente al centro-derecha.

Pues bien, el elector flotante le pedía al PP estos días una clara alineación con el principio liberal que convierte en incuestionable la supremacía del poder civil. No se ha percibido así. Hasta Jiménez Losantos ha tenido, hoy, que contradecir al editorialista de Libertad Digital y alinearse con Piqué. Ojo al swing.

6 Responses to “Flotantes”

  1. Dodgson Says:

    “Pues bien, el elector flotante le pedía al PP estos días una clara alineación con el principio liberal que convierte en incuestionable la supremacía del poder civil.”

    Yo no sé qué pide ese elector del que hablas y sinceramente, creo que tú menos. Dudo incluso de que los que varían el voto no estén en su mayoría demasiado distraídos con sus cosas. Ahora, conviene decir que el PP se ha alineado con ese principio al que aludes.

    Lo digo por si te has olvidado, nada más.

  2. JSM Says:

    Yo no he visto precisamente al PP firme en defensa de la supremacía del poder civil. Lo he visto, más bien, presto a meter el dedo en el ojo del patético gobierno de ZP.

    Sin querer -son más tontos que fachas- le han metido, también, el dedo en el ojo a los votantes, que más pronto o tarde necesitarán para recuperar el poder.

    Acierta Nipho, esta vez con Piqué.

  3. Libertariano Says:

    Con Espe, con Piqué y con Nipho.

    El análisis es certero. La clave es ese electorado flotante que, como yo mismo, no estamos atados a etiquetas sino a acciones concretas y políticas específicas, además de talante: Liberales.

    FJL ha reaccionado también con acierto y rapidez.

  4. davidballota.net » Blog Archive » Ciutadans no debe parecer un apéndice de la COPE Says:

    [...] Todavía conservo algunos recortes de prensa con los consejos de EL PAIS y Pedro J. al CDS. El CDS sólo era bueno cuando era apendice del PP -para Pedro J.- o del PSOE -para EL PAIS-. En el principio del fin, Suárez, paradójicamente, lo convirtió en un apendice del PSOE (Congreso de Torremolinos) o esa sensación se transmitió a un electorado exigente. Un partido con vocación de bisagra no debe ser apéndice, ni parecerlo. Aquí hace falta un genio como Genscher. Un maestro del equilibrio sutil y el pacto fuerte. Ciutadans no debe parecer un apéndice de la COPE. [...]

  5. davidballota.net » Blog Archive » En casa no ha votado nadie Says:

    [...] Yo creo, por cierto, que todo aquello que aprendimos de los votantes flotantes era un poco camelo. Nos faltaban lecturas y experiencias. Nos faltaba Ramsay Muir, nos dicen. Pues nada a buscar sus libros. Jodido. [...]

  6. davidballota.net » Blog Archive » Indecisos Says:

    [...] Para Ramsay Muir el elector indeciso es un borrego que obstaculiza la marcha de la democracia. Un tipo sin personalidad que es conducido de aquí a allá por pánicos bruscos, mercadotecnia visual y promesas populistas. Duverger discrepa radicalmente del británico y eleva la calidad de los electores indecisos a la cumbre de la excelencia y la capacidad política. Una tercera parte de la tercera parte duda entre votar al PP o al PSOE. Flota. [...]