Los liberales somos de izquierda (y + sobre Ciutadans)
He batallado toda mi vida por una izquierda liberal.
André Glucksmann
José Domingo, el brillante (y querido) diputado de Ciutadans, recuerda que nada más y nada menos que Isaiah Berlin consideraba de izquierdas al liberalismo. También para la profesora y vocal de la Junta Directiva del club liberal, Carmen Ibáñez Martínez, los liberales venimos de la izquierda. Lo que está claro es que los liberales y la derecha nunca se han llevado muy bien pues como escribía Hayek en Camino de Servidumbre que los avances del pasado se vean amenazados por las fuerzas tradicionalistas de la derecha es un fenómeno de todos los tiempos que no debe alarmarnos.
La derecha española antepone la nación al mercado (Losantos, dixit) y la seguridad a la libertad. Por no hablar de sus conexiones/hipotecas con la derecha católico-opusina que la hacen -a la derecha política- reaccionaria y perdedora (de lo que se aprovechan los partidos nacionalistas). Por eso no somos o nos molesta tanto -a los liberales- que nos pongan la etiqueta de “derecha”.
Venimos de la izquierda, ¿somos de izquierdas?. ¿Sigue vigente, como mantiene Savater, el eje izquierda-derecha?
Pues… lo que somos los liberales -ahora- dentro de la geometría política al uso me tiene sin cuidado. Pero, ojo, el juego de superación de las viejas coordenadas políticas que se llevan los de la Plataforma Pro, que por cierto no llega ni a caricatura de lo que ya nos contaba Punset, es muy peligroso. Ellos sabrán, pero socialistas que no vienen precisamente de la tradición liberal y populistas (a fuer de transversales) hablando de superación del eje izquierda-derecha (me) provocan unas ganas inmensas de salir corriendo. Eso le pasó a un amigo liberal -de pedigrí- que asistió a una reunión preparatoria del partido de Basta Ya y que reconoció a destacados personajes de la extrema-derecha o/y del populismo poujadista/lepenista más cutre.
Esa derecha populista/neojoseantoniana que ha perdido el Congreso de Ciutadans pero que han aprendido de Haider o Zhirinovsky a presentarse con la etiqueta liberal. No, no me refiero a todos, ni mucho menos, de los que han perdido el Congreso. Menos al socialista Bouza-Brey al que la prensa de partido presenta como líder, hay que joderse, de una supuesta corriente liberal y que ahora quiere abandonar el partido. Tiene mal perder el perdedor. (Por cierto, que me dicen que ha arremetido contra la posición que mantiene Savater sobre “España”).
Bouza, como tantos de los perdedores, es un nacionalista. Antes gallego y ahora español. Cierto que no es un personaje de extrema-derecha como lo es Herrera (que se sigue presentando como “hombre de Arcadi”), o Acosta (que juega a ser Costa y también amenazó -de manera miserable- a un joven liberal de Ciutadans) o un/otro tipejo -al que, me cuentan, todavía no han expulsado- y que arremetió con tono racista contra un joven liberal de Ciutadans que no se apellida García. Los insultos (también homófobos o dirigidos contra el presidente del partido) del peón negro de Zaragoza siguen sin ser sancionados. El tipejo, claro, apoyó a los transversales. Todos los fachas sin partido se le van a colar a Gorriarán. .
Esos son los personajes a los que atrae lo transversal y la moda snob del partido único, no de otra fuente bebe lo transversal. Se creen modernos pero están totalmente demodé. No están en la calle. No son políticos de acera. Los vimos, verdad Joan, en aquel reservado. Hablaban de toros; azorinianos-libertarios que presumían de saltarse las reservas de El Bulli. Viva España (en tono confort).
Carreras mientras sudaba la gota gorda. Presentaba un ideario coherente frente a esa cosa de los zanahorios o los regenaradores del transversalismo insustancial.
Hagamos normal, pues, lo que es normal en la calle: Juan Español. Hablemos y pensemos en Juan Español.
Juan se considera de centro-izquierda y liberal (progresista). Está hasta los mismísimos del chantaje nacionalista y quiere un partido bisagra (a lo CDS). Nos falta Suárez pero tenemos a Savater. También tenemos la historia para aprender de los errores del duque. El partido que aspira a ser bisagra nunca, nunca, nunca puede aparecer (o parecer) apéndice de la derecha política/mediática ni de la izquierda. Ni Polanco ni Pedro J (menos Losantos) le pueden diseñar la estrategia -ni parecer que lo hacen- al partido que aspira a ser bisagra. Ni al partido que llegadas unas elecciones decide agregarse -hacer coalición a la radical- con uno de los grandes para buscar la mayoría absoluta y evitar, así también, el chantaje nacionalista.
A Juan Español, claro, lo han entendido mejor Albert (es de marketing y eso se nota). También Carreras que advirtió el primero sobre el peligro de caer en el populismo o/y el nacionalismo español. Que grande Francesc! Que auténtico ganador de este congreso!. Que futuro diputado español! El intelectual que suda la gota gorda con las bases del partido y que no se dedica -como el otro- a mover sus peones -nunca mejor dicho- mientras compra en Vinçon o toma el vermú por la calle Mallorca con su guardia de corps de la gauche divine antinacionalista revenida en castizos snobs de la derecha de siempre. Por eso gana Carreras. Por eso, creo, ganará Savater. Es una cuestión de liderazgo ético y de modernidad. También de estética. ¿Alguien conoce al diseñador de la web de Bouza-Brey? El perdedor que no sabe perder.
Me gusta lo de Izquierda Liberal
Toda etiqueta que sirva para espantar a las fuerzas (a los pajarracos) que amenazan los avances del pasado y del futuro será bienvenida. Incluso llamarnos y considerarnos a partir de ahora, como Isaiah Berlin, Bonino, Pannella, Robles… y Savater: Izquierda Liberal. Dos palabros que juntos conforman un espantajo que aleja tanto a liberales-haiderianos (no-liberales) y socialistas de la vieja guardia intervencionista. Con el Manifiesto de Euston, un líder como Savater y un cualificado grupo de jóvenes políticos de la era internet hasta podría cuajar la aventura del tercer partido de la izquierda (o centro-izquierda) liberal. Hace falta, tanto como una derecha (o centro-derecha) liberal. Dar un alma libertaria al centro-derecha y al centro-izquierda es, hoy, la tarea que en Italia y en España nos hemos puesto los liberales interesados en hacer política y no sólo en mirar los toros desde la barrera. Es una necesidad imperiosa, tanto como la de evitar el chantaje de la bisagra-nacionalista. Lo dice hasta Roca.
Para saber más:
El liberalismo nace en España con la Constitución de 1812, como una ideología que defiende los derechos del ciudadano, frente a la Autocracia feudal, la Monarquía absoluta, y los privilegios de la Iglesia. Lucha, y ha luchado, en el siglo XIX, en el XX, y ahora en el XXI, contra las arbitrariedades del poder.
Afirma la primacía de la razón sobre la tradición, apoyando, sobre todo, a las clases medias. Defiende el Régimen constitucional y la división de poderes (legislativo, ejecutivo y judicial).
El liberalismo fue en España la izquierda del siglo XIX, hasta la República de 1931, y aunque tiene relación con las Escuelas liberales europeas, sobre todo británica y austriaca, tiene un desarrollo singular, basado en el Krausismo de la Institución Libre de Enseñanza, y de Ortega y Gasset, así como de Izquierda Republicana, aunque también hubo monárquicos liberales.
Transcurrido el largo periodo de la Dictadura, que hizo desaparecer al liberalismo de la vida social y política de los Españoles, salvo en el exilio, donde nos representó en forma insigne Don Salvador de Madariaga, creador de la Internacional Liberal desde Inglaterra, y de la Declaración Liberal de Oxford, de 1947.
En la Transición, los grupos liberales se reunieron en torno a Joaquín Garrigues Walker, Joaquín Satrústegui y Enrique Larroque, que acabaron fusionándose en una nueva fuerza, el Centro Democrático, que se transformó en UCD como partido único, cuando debería haber sido una federación de partidos (democristianos, socialdemócratas y liberales). Nombres ilustres fueron: Justino de Azcárate, Fernando Chueca Goitia, Antonio Garrigues Walker, y nuestro presidente, Bernardo Rabassa…
Carmen Ibáñez Martínez
Vocal de la Junta Directiva del Club Liberal Español
La sàvia María Moliner definia l’esquerra com “el sector polític d’idees més progressives” ei Isaiah Berlin considerava d’esquerres el liberalisme, per ser enemic de l’excessiu poder de l’autoritat fundada sobre la força de la tradició, on veu la característica principal de la dreta.
José Domingo
Diputado de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía
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Gorka&Rivera, la izquierda liberal.
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Vía Freire/Krauze
July 7th, 2007 at 1:23 pm
Bueno, la verdad es que discrepo bastante. Aunque yo no piense que seamos ni de izquierdas ni de derechas, he oido argumentaciones más sólidas sobre que los liberales somos de derechas por individualistas.
July 7th, 2007 at 2:07 pm
Como estrategia de marketing y elemento de “choque” para “salirse de la caja” podría hacernos sonreir lo de “izquierda liberal”. Pero al final lo que queda es un refuerzo de la idea de izquierda “buena”, derecha “mala”. Es decir, podría decir cualquiera “así será de buena la izquierda que la derecha pretende imitarla hasta en el nombre”.
July 7th, 2007 at 5:34 pm
Los radicales italianos, como bien sabes, se consideran de izquierdas y son, con diferencia, los más liberales -en lo económico especialmente- del parlamento italiano. Quizá esa referencia sea la mejor para una izquierda liberista (muy liberal en lo económico) que pueda darse en el tercer partido (Ciutadans+Basta Ya). Pero el mejor referente para Carreras y cia son sin duda los http://www.libdems.org.uk. ¿No te parecen personajes como Jenkins la referencia ideal para una izquierda liberal?
http://www.abc.es/hemeroteca/historico-26-04-2003/abc/Cultura/roy-jenkins-la-izquierda-liberal_176636.html
El problema es que lo “transversal” -afortunadamente superado ya por Ciutadans- haga un pastiche de “vieja izquierda” y “vieja derecha”. Cuando lo que mucha gente espera es un pacto en el centro-izquierda entre socialistas modernos (eso era el SDP de Jenkins, eso sería Rosa Díez (proEuston) y eso son los socialistas italianos del SDI que pactan con los radicales italianos) y liberales progresistas (más o menos liberistas).
http://www.liberalhistory.org.uk/item_single.php?item_id=4&item=history
July 7th, 2007 at 6:17 pm
El liberalismo es progresista, desde luego, pero no es izquierdista. El liberalismo es claramente una fuerza ideológica de corte derechista que defiende principios basilares de la civilización occidental contra los que los constructivistas que representan la mayoría, histórica, de la izquierda están completamente enfrentados. La defensa de la “civilización de la propiedad” y su superioridad son elementos ideológicamente derechistas: sin lugar a dudas.
No tengo problema en considerarme derechista, como no lo tengo es declararme imperialista. Desde luego no son posturas electoralmente validas en España mas estimo que calificar de izquierdista al liberalismo es además de estéril…incorrecto.
Salud y libre comercio
July 7th, 2007 at 7:05 pm
Es la izquierda la que viene del liberalismo, y no al revés. Fueron pensadores liberales como John Stuart Mill quienes derivaron hacia el socialismo -equivocándose gravemente en mi opinión. klaus Meyer pone el dedo en la llaga. Algunos con decir que son de izquierdas ya se creen los buenos.
July 7th, 2007 at 7:15 pm
Yo me quedo con la cita de Hayek:
…que los avances del pasado se vean amenazados por las fuerzas tradicionalistas de la derecha es un fenómeno de todos los tiempos que no debe alarmarnos.
Derecha y liberalismo no casan bien.
July 8th, 2007 at 1:00 pm
En la derecha existen sectores reaccionarios y antiliberales, pero el izquierdismo es antiliberal en casi toda su extensión. No por sus palabras, tal vez, pero sí por sus obras y proyectos: condenados a costosos fracasos que se empeñan en no reconocer.
Hay algunos que piensan que ponerse la etiqueta de izquierdista es una suerte de validación ética. Esto puede ser útil desde el punto de vista de la demagogia y todo eso, pero no es cierto.
Y mantengo lo dicho: el liberalismo, por su defensa de la civilización occidental, es derechista. No veo problema en afirmarlo.
Salud y libre comercio
July 10th, 2007 at 7:08 pm
Más ideas y menos etiquetas, David
Por cierto, Reagan y Thatcher no tenían nada de liberales? No cambiaron radicalmente el rumbo político y económico de sus naciones?
July 10th, 2007 at 7:52 pm
JSM, supongo que Thatcher y Reagan no tienen nada que ver con que EEUU y RU sean dos de las cuatro economías más libres del mundo, ni con la ruptura del consenso socialdemócrata de posguerra, ni con el cambio radical de la izquierda anglosajona mayoritaria (”la era del Gran Gobierno ha terminado”, dijo Clinton)
August 22nd, 2007 at 11:05 am
David:
Estoy contigo contra el nacionalismo español que representaban los Bouza-Brey y compañía, pero difiero en cuanto a lo que creo debería ser C´s.
El liberalismo pudo ser izquierda en algún momento, pero ya no lo es. El liberalismo actual es sinónimo de neoliberalismo, lo queráis admitir o no. Y el neoliberalismo es el Pensamiento Único, el imperio de los oligopolios, el Mercado que aplasta la democracia.
El iberalismo clásico fue una utopía que sólo sirvió como antesala del socialismo cuando Marx lo revisó. Es un paso al socialismo. Rousseau y Adam Smith dieron paso a Marx y Engels. El socialismo es la evolución del liberalismo tras la lucha de clases. Es su superación.
Lo que el socialismo no puede ni debe ser es convertirse en un sinónimo de estatalismo. La versión más trágica y horrenda de este efecto fue el estalinismo. Acepto una versión moderna de la socialdemocracia, si tú quieres, en base a la viabilidad electoral de cualquier partido que se defina socialista. Sin embargo, de aquí a afirmar, como haces tú, que C´s ha de convertirse en un nuevo CDS me parece grave.
C´s nació de la traicion que el PSC hizo a sus bases, de la conversión del PSC en un partido nacionalista. ¿Dónde queda el CDS?
C´s necesita ganarse al trabajador del cinturón anestesiado por el nacionalismo. Lo dice Francesc de Carreras: hay que identificarse con el abstencionista habitual en las elecciones autonómicas. Es la única posibilidad de que el partido sobreviva. ¡Haced el favor de bajaros a la calle a mezclaros con el obrero y ver cuáles son sus verdaderas necesidades!
Los liberales podéis iros al PP a convertirlo en un partido un poco más presentable. Sería de agradecer. Pero no queráis convertir C´s en lo que nunca deberá ser, en un partido de centro-reformista o algo así.
Si vuestra idea de la izquierda es el CDS, estamos apañados.
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Comparto tu inquietud con la evolución que puede seguir la Plataforma Pro, pero también me gustaría que Savater recuperara su pasado más izquierdista para demostrar que el Manifiesto de Euston no es liberal, y que el tipo de liberalismo que vosotros proclamáis tampoco es el camino.
El liberalismo es una estación, no una meta. El socialismo democrático -término en el fondo redundante- es el único liberalismo que acepto. Y el fin último de cualquier socialista que se preciara, aunque costara grandes penalidades y mucho tiempo llegar a él, debería de ser la consecución de una sociedad sin clases. No es precisamente este objetivo el que vosotros tenéis, no lo vayas a negar.