Macarrones

Comerse los macarrones recalentados en la propia sartén es prueba fehaciente de deterioro humano. Ahí me tienen. Nada de ensalada con nueces, vinagreta de miel, queso, pasas y pipas. Nada de mantelito azulón junto a la brisa que viene -los buenos días- de la terraza. Nada de dignidad. Comida voraz para un animal enjaulado resistiendo la calor. Acabo y se va la calor. Será puta. Me como una ciruela en la terraza. Cojonudamente.

6 Responses to “Macarrones”

  1. Edu Says:

    Creo que vivir solo te está haciendo polvo. Quizá deberías plantearte compartir piso o volver al hogar paterno. En cualquier caso, tu sinceridad al reconocer tu desastrosa vida es digna de elogio. Ánimo.

  2. S Says:

    Un día es un día. Yo hago peores guarradas que la de comer directamente de la sartén. Bien lo sabes. ;-)

  3. david Says:

    Edu, me han recomendado dos cosas en la línea de tu cariñoso consejo: una novia y un microondas. ¿Qué consideras más urgente?. Gracias.

    S, yo sólo cuando la calor me aflige. Salvo que se refiera a otras guarradas…

  4. Fernando Says:

    David:

    Compartir piso no es lo mismo que echarse novia.

    También puedes invitar a colegas a comer a cambio de que te hagan la comida.

    Creo que lo fundamental es el microondas… ¡y una olla!

  5. david Says:

    Tócame la olla

  6. Edu Says:

    Creo que la novia y el microondas no son incompatibles. Las dos cosas pueden venirte muy bien.

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