Marcelino Iglesias también es liberal
Bernardo Rabassa, que me ha invitado a una comida-coloquio con Espe el 18 de julio (!), sufre el intervencionismo de los mini-estados autonómicos hasta cuando sale de casa con la caña de pescar. “El Estado nos trata como a niños y para muestra un botón: Soy pescador de truchas y resulta que no solo tengo que llevar encima 17 carnets autonómicos, sino que hay 17 leyes de pesca diferentes que se ocupan de tonterías tales: como si puedo llevar un o dos cañas, si la cuerda de moscas puede llevar tres o cuatro, si tres o un anzuelo, los tamaños mínimos son diferentes y para colmo de males tengo en la autonomía de La Rioja que informar por escrito a la administración del numero de truchas que he pescado, tamaño y peso aproximado, bajo pena de exilio durante cinco años de no hacerlo”.
Le tengo que contar a Bernardo lo de los caracoles. Alguien ha propuesto por estas tierras que habría que regular lo de “coger caracoles”.
Y eso que nuestro presidente se declara liberal en lo económico (ver Heraldo de ayer). Marcelino, sí, el presidente que ha impulsado unas líneas aéreas de perfil yugoslavo nos sale, ahora, con que es liberal. Aquí liberales son Marcelino y Escrivá, me dice un liberal que se presenta, para que no lo confundan, como radical. A Ortega, claro, le pasaba lo mismo. También a Cobden, ese gran liberal.
Con la excusa intervencionista de los estratégico (o del desarrollo autonómico) cada día nuestros gobiernos son menos liberales. Otra cosa es que se pongan la etiqueta liberal. Ahora todos somos liberales.
July 9th, 2007 at 12:33 pm
Si a todos los que se definen como liberales les preguntáramos que significa “liberal” pocos coincidirían.
July 10th, 2007 at 9:42 am
En algo sí, Carlos, en algo sí: el amor a la LIBERTAD…
Saludos
July 10th, 2007 at 6:09 pm
Todos son liberales en lo económico, o mejor dicho, de cara a la galería. Pero cuando tienen la más mínima oportunidad… a meter mano.
July 10th, 2007 at 7:31 pm
Savater, encuentros digitales de El Mundo en 2003:
“Si no me equivoco, el Estado de Bienestar -adaptado a la actualidad con una u otra reforma- no es ya de derechas ni de izquierdas, sino un logro de la civilización. Luchar por la seguridad social, por la educación pública y obligatoria, por la colaboración internacional en cuestiones de lucha contra el hambre o protección medio ambiental, etc…son muestras de CORDURA política, no de tal o cual ideología. No nos cansemos de defender lo que nos hace modernamente humanos…”