Rabona
A la hora que Italia hacía de Italia yo intentaba una rabona en la calle del Turco. La hermana del chico que hacía de portero estaba contenta y reluciente, “para un día que llevo tres euros”. Ayer salía con una amiga. La gente del barrio viejo. Después de las rabonas debatimos solemnes sobre un tema de altura: Camy o Frigo. Yo soy más de Camy pero fueron Frigo. Una tarde coñazo al chico que hacía de portero le pasamos desde la terraza un helado mediante un dispositivo ideado por Maria Antonieta, arrancamos una cuerda del tendedor. La madre del chico que hacía de portero nos miró raro, pero al final sonrió. Rabonas a la vida.
June 18th, 2008 at 11:35 am
Eso no sale ni de cachondeo, ya te darás cuenta cuando seas un viejo provecto como moi y menos en la calle del Turco que la carga el diablo.